Casta Navarra

ANDRÉ VIARD Y LA CASTA NAVARRA

Comenzó el Otoño Cultural Taurino de la Peña El Quite con su presidente a la cabeza, Alejandro Lerena que nos presentó a André Viard, universitario, pintor, escritor, caricaturista, periodista, fotógrafo, matador de toros, creador y presidente del Observatorio Nacional de las Culturas Taurinas y editor y director de la mejor obra taurina que estudia y da a conocer los orígenes del principal protagonista, el toro, Tierras Taurinas- Cultura y Pasión.

“Desde que con ocho años y de la mano de mi abuelo me llevó a un tentadero y me asomé por un burladero viendo un novillito el cual me pareció un bisonte y un hombre enfrente intentándolo torear dije: quiero ser torero, aunque en mis adentros lo veía imposible. En la época que me tocó en mi país, Francia, no había demasiada cultura taurina y tuve que marcharme a tierras charras para empezar a formarme. Y tras las primeras becerras toreadas y matar a mi primer novillo, vi que esto no era lo único que quería alcanzar, quería más, llegando incluso a torear en la prestigiosa feria de novilladas de Arnedo”- comentó André.

Tomó la alternativa en Dax el 9.6.85 de la mano de Manzanares como padrino y Espartaco como testigo. Tras unos penosos años como matador le llamó su padrino para que actuara de sobresaliente con él en Ronda allá por el año 88, encerrándose con seis toros de diferentes ganaderías. El maestro, tras haber indultado un toro en esa corrida y tener varias orejas entre manos le dejó realizar un quite a un toro de Torrestrella, flojo, al cual lo lanceó por verónicas rematando con una media hacia la cintura para que el toro no doblara las manos. “Vi a Don Antonio Ordóñez, que me llamó desde el burladero y yo retrasando el momento, pensando la bronca que me iba a dar por haber casi tirado al toro por los suelos retrasé el encuentro todo lo posible hasta que fue inevitable, Ordóñez me dijo: “André, le has dado una gran media verónica pulseada” y me dije que me tenía que cortar la coleta tras esa gran media verónica alardeada por el maestro Ordóñez”.

“Pero el gusanillo del toro me ha llevado a investigar y estudiar el toro bravo ya que es una creación propia del hombre donde con horas de campo y desempolvando muchos libros he llegado a crear árboles genealógicos de los diferentes encastes. He llegado a comprobar que el encaste Saltillo viene de Picabea de Lesaca, un pueblo al norte de Navarra, cerca de Irún, basándome en hechos tales como que Juan Picabea se bajó hacia Utrera tras la desamortización de finales del siglo XVIII, al haber tierras libres, con su propio ganado basado íntegramente en la casta navarra, lidiando a su vez en 1795 en Sevilla y supuestamente con ganado de ese mismo encaste. Años más tarde y con su hijo al frente de la alcaldía sevillana, quien compró a su vez una punta de ganado a Vistahermosa en el año 1827, lidió ese mismo año otra vez en Sevilla por lo que se supone que volvió a lidiar toros de casta navarra ya que no dio tiempo a mezclarlos con lo nuevo adquirido”.

Como anécdota años posteriores Lagartijo dijo que no quería los mosquitos de Navarra y que quería los toros de Castilla (Vistahermosa).

Ya con el tercer Picabea, poseedor de toros berrendos, colorados, cárdenos, tras las mezclas hechas, siguen siendo muy variopintos hasta principios del siglo XX, cuando vende una punta de ganado al Primer Marqués de Saltillo, pero no se formará el verdadero tipo Saltillo hasta finales del siglo XIX con el segundo Marqués de Saltillo, quien va eliminando lo que no le gusta quedándose con lo puro cárdeno, llegando hasta nuestros días con los Victorinos.

Por otro lado el Conde de Santa Coloma ganadero con sangre Ibarra en Graciliano y Coquilla fijó el carácter de sus toros mezclando toros de Saltillo y vacas ibarrenses, la mezcla al contra no salió buena vendiendo entonces los deshechos de vacas saltillas al Marqués de Albaserrada, formando éste el actual encaste saltillo arratonado.

Como Albaserrada se negaba a vender puntas de ganado, las familias se fueron reduciendo no pudiendo refrescar por lo que actualmente están muy reducidos, se calcula el 10% de la actual cabaña brava.

Por otro lado Fernando Parladé, con puro Gamero Cívico, sí vendió muchas puntas y abrió muchas familias dando origen a la actual base de Domecq que en la actualidad se calcula será del 85% del ganado bravo.

Como contraste, al otro lado del charco, el 90% está basado en Saltillo aunque sus láminas tengan menos cara, a la hora de entrar en varas reciben el doble de castigo que en España, llegando al último tercio más codiciosos y con una faena más larga. Todo lo contrario que aquí.

Sólo hay que hacer referencia a unas palabras de los hermanos Miura que cuando hicieron el primer saneamiento de su ganado eso parecía una guerra, con las vacas saltando por las vallas de los muecos y de los desencajonamientos mientras que ahora con un chasquido de dedos pasan y hacen lo que quieren.

Otra lección nos dio del genoma y el fenotipo en la actualidad haciendo hincapié en una contrariedad que se da actualmente: “se quiere criar el toro más bravo y más fiero que nunca pero sin embargo lo estamos haciendo más dócil”.

Todo un lujo siempre poder escuchar y hablar al maestro André Viard.

– Rubén R. Casas –

Acceda a galería fotográfica

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: